Todo empezó en Septiembre de 2004, cuando cogí un ferry con rumbo a la isla de Tenerife con la única intención de terminar allí mis dos últimos años de carrera en un lugar muy adecuado para dedicarme a la Biología Marina. Pero todo cambió, y mi descubrimiento no fue el fondo marino canario, sino un deporte que cambiaría por completo mi filosofía de vida, mis sueños y mis objetivos, el windsurf.
En muy poco tiempo, la diversión se convirtió en pasión, y la pasión en ambición.
No tardé en darme cuenta de que quería llevarlo más allá, quería dedicarme profesionalmente al windsurf. Me di cuenta de que no deseaba nada tanto como eso. Quería darme a mi misma la oportunidad de intentarlo. No importaba cuanto pudiera costarme ni lo duro que pudiera llegar a ser. Era mi sueño, y lucharía por el!